25 de diciembre de 2007

2007 - 2008

Se va el 2007 y no estas ..Esta vez no nos acompañaste
Te tenemos presente...

22 de diciembre de 2007

ESCRIBIMOS CONTRA LA MUERTE.

La muerte es poca cosa.
Por eso, Elsa, Javier, sostenemos este blog, casi tan frágil, tan vulnerable como Daniel Antonio Bosch Suárez, director de cuentas, vicepresidente, director de operaciones, fantasma entrañable de Mc Cann Erickson Uruguay por casi 32 años.
El 15 de noviembre el Bosch se hizo una leyenda, aunque ya era legendario en plena vida física, pasando por encima del dolor y del cáncer.
¿Cómo hizo aquel cuerpo esmirriado, cómo hicieron aquellos huesitos suyos, tan poca cosa, para vencer al embate de un dolor feroz y devorador?
Quienes lo queremos tanto, cuidando cada uno el pedacito de cristal Bosch, que él nos dejó a cuidar en lo que nos quede de vida, sentimos que debemos mantener este espacio para recomponer el puzzle luminoso.
Daniel se lo merece.

6 de diciembre de 2007

LOS MOLINOS INCLINAN SUS ASPAS REVERENTES

AL ULTIMO QUIJOTE LA VIDA LE ARRANCA SU LANZA No hay dolor fraterno mas fuerte, que el saber que un hermano tiene que abandonar la pelea antes del último round. No me lo puedo imaginar, sin su eterna armadura. ¿Quién está con él en esta hora?, si siempre sobrellevó su lucha solo, siendo Quijote y Sancho al mismo tiempo, contra todo y contra todos, siempre solo, estando al lado de todos los que le necesitaron, sin pedir nada a cambio y siempre, siempre solo. Su entrega a su causa le privó de la vida, de esa tal como todos mal o bien conocemos, su Mamá y su trabajo, mejor dicho Coca- Cola, fueron sus adicciones más puras, a ellas resignó su propio vivir, lo hizo por y para ellas, a pesar de sus enormes inquietudes culturales, políticas y espirituales, desde sus chamanes andinos, a lo mas under de nuestra cultura, y a su firmeza ideológica, las que iba acumulando en un costadito de su alma, para algún día poder dedicarle aunque más nos sea unos minutos.
Era un placer escucharlo hablar sobre este mundo, que él veía desde la ventana del suyo, sensato, sensible, informado, sapiente, inteligente, pero eso era efímero, en cuentagotas, en una distracción, porque enseguida volvía a su responsabilidad, la que él entendía no merecía que le robara esos, para los privilegiados escuchas, sublimes instantes. No creo que haya mucha gente que lo conociera en toda su dimensión, y los que nos adjudicamos ese honor de ser sus amigos, creo que tampoco supimos demasiado de él, pues siempre tuve la sensación que cada vez que abría su alma y me mostraba cosas nuevas suyas, seguía guardando allí dentro muchísimas más. Su esmirriada figura y su contumaz tozudez en la discusión de lo que él creía su verdad, lo hicieron injusto blanco de vilipendios y bromas, las que sobrellevó con hidalguía inaudita, sin jamás reaccionar contra su agresor de turno. Muchísimas veces, mas de las imaginables, recibió y bancó en silencio reproches y acusaciones sobre cosas en las que el no tenía la culpa y jamás le sacó el cuerpo, sino que las asumió como propias, salvándole el pellejo a alguno que tal vez se lo merecía, pero que en la mayoría de los casos no. Bueno, humano, fraterno, solidario, amigo, justo y quizás mil cosas mas, no alcanzarían para definirlo totalmente.
A mí me gustaría resumirlo en HERMANO. Entre tanta tristeza y frustración, rescato que este fin de año, en la reunión que hacemos con todos y cada uno los que convivimos en Premium, junto con sus familias, se me ocurrió invitarlo, nostalgia?, no lo sé, Daniel hace 20 años tuvo un gesto maravilloso conmigo, de hidalguía, desprendimiento, en suma de Daniel, que si bien yo no hice uso de la generosa oportunidad, que supo brindarme, igualmente cambió mi vida para siempre y como le estoy y estaré eternamente agradecido, tuve ganas de homenajearlo con todos los Premiums; habíamos alquilado las instalaciones de un club por todo un día y allí la horda usufructuó todo lo que tenía a su alcance, y él con un diario debajo del brazo, se acercaba de tanto en tanto a mirar alguna de aquellas actividades por un rato, disfrutaba y se volvía a sentar a la sombra a mirar el mar y leer. Cada vez que estuvimos juntos y no fueron pocas, me decía “Gracias Berna, por este momento que me permitiste vivir con este grupo increíble de Premium y su familia”. A la hora del almuerzo y en las acostumbradas palabras de balance y augurios que son dables decir, le expliqué a mi gente por qué me había tomado el “atrevimiento” de haber invitado a alguien que no fuera de Premium a esa, su reunión y los aplausos espontáneos con que fue refrendada mi explicación, lo conmovieron intensamente y yo me senti feliz, porque quería poder hacerle llegar todo el afecto, agradecimiento y admiración que le profesaba y la manera elegida le llegó profundamente. Una vez repuesto, les habló con un sentida emoción, reconociéndoles Por lo que eran profesionalmente y por lo humano que le trasmitían en Cada oportunidad de las cientos en que había trabajado circunstancial.-
Mente con ellos, y que refrendaban con este recibimiento en su intimidad, el grupo quedó impactado, con ese otro Daniel, que ahí apenas iban a poder empezar a conocer.
Al promediar la tarde, cuando las actividades arreciaban, pidió un choricito picado mas, se lo comió en silencio con su entrañable Coca- Cola Regular, como le gustaba decir, y su eterno pucho entre los dedos, dobló el diario, se lo puso abajo del brazo, me dio un abrazo enorme, me dijo “Gracias de nuevo por esto Berna” y en silencio se fue, seguramente a ver a su madre. Gracias flaco por compartir conmigo el sentimiento que nuestras batallas eran contra los mismos molinos y por sobre todo por ser siempre autenticamente vos mismo. Bernabé Setiembre 2007

4 de diciembre de 2007

COMPARTIMOS LA MESA CON EL BOSCH

Hoy, día mundial de la publicidad, compartimos la mesa con Daniel Bosch, convocados por Carlos Ricagni. Cada uno trajo su ¨pedacito¨de Daniel, como dice Civano, y él se sentó en la mesa con nosotros. Estaban Daniel Imbriaco, Carlos Cotelo, Bernabé Civano, Pablo Escobar, Coco Píriz, el Tío Ricagni, Macunaíma, Alvaro un muchacho que trabajó en Coca, y Raúl Pochintesta.

Hubo anécdotas, cuentos y nos cagamos de la risa.
El Bosch no se levantó de la mesa, ni para fumar.

27 de noviembre de 2007

EL BOSCH ME TIENE EN LA MAQUINA

Como siempre El Bosch se mete en mi vida, como perico por su casa. Entra sin llamar, pero disculpándose: ¨Disculpame, mi viejo, sé que a esta hora estarás descansando, pero bueno necesito hablar contigo. No quiero molestarte en tu casa, pero resulta que dicen que me agarré y me morí, pero yo digo que no es cierto.¿ Cómo me voy a morir? No tuve tiempo de vivir, así que menos tengo tiempo de morirme. Es real, aunque los médicos de Casa de Galicia hayan dado por liquidado el asunto, te digo que es real: no puedo morirme. Aunque a veces esté cansado, con ganas de perderme entre la gente, de cremar mis pobres huesos y dejarme llevar por el viento de La Pedrera¨. Ayy, ya sé que no podés morirte, bo Bosch, rompebolas, tenaza, obsesivo, tu batallador de primera línea, extraño pájaro con forma humana. ¿ Qué te vas a morir? Ni en joda, que hay mucho por hacer, no hay tiempo, ni siquiera para tomar un café, para hablar de Lao Tsé y de un materialismo dialéctico, menos parroquial. No hay tiempo. No hay tiempo. Ni siquiera para morirse en paz. No hay tiempo. ¨Es real¨, dice el Flaco Bosch y me deja esta mochila de su blog. Así sea, una vez me has ganado con tu insistencia.

26 de noviembre de 2007

20 de noviembre de 2007

Diario El Pais

Daniel Bosch Álvaro J. Amoretti | Montevideo |"Se nos fue Daniel Bosch. Y con él se llevó una forma de ser, de sentir y de vivir el trabajo y las responsabilidades tan abrumadora como irrepetible. Se nos fue un gran profesional. Un obsesivo de la tarea bien hecha. Un alquimista del detalle. Un trabajador compulsivo que entregó hasta su último latido por los clientes para los que vivía. Un emprendedor nato, al que ya herido de muerte uno escuchaba hablar de los nuevos proyectos a encarar y de los nuevos desafíos a vencer. Se nos fue un gran tipo. Una de esas personas que siempre estaba del otro lado cuando uno lo necesitaba. De las que ponía el oído, la mente y el corazón cuando alguien le planteaba un problema o le solicitaba un consejo. Un hombre en toda la dimensión de la palabra. Se nos fue Daniel Bosch. Y con él se ha extinguido una raza de uno. Hoy nos abruma el dolor. Pero siempre habrá que agradecer el privilegio de haber podido transitar parte del camino junto a un ser humano tan simple como extraordinario".

18 de noviembre de 2007

A VECES LAS PALABRAS NO SABEN LO QUE PASA

Carveriana a Daniel Bosch Suárez hay miserias humanas que pasan por el ojo de una aguja mínimos flecos filamentos míseros de las luces que se apagan en medio de las luces “de todo lo que brilla en la ciudad” detrás de las pisadas de los ángeles hay un dolor monótono y tedioso sentado en la mesa de un bar donde las moscas se embriagan en la gota de vino y el silencio es un cráneo desnudo donde ni el cuervo canta qué demonios podría arder en el subsuelo de todos los subsuelos en el desagüe de todas las alcantarillas donde la muerte que se muere con las manos cruzadas se acomoda en un sillón aterrizado como un viejo aeroplano carver y su lente pasan a través del ojo de la aguja clavada en las carnes del mundo.