Daniel Bosch Álvaro J. Amoretti | Montevideo |"Se nos fue Daniel Bosch. Y con él se llevó una forma de ser, de sentir y de vivir el trabajo y las responsabilidades tan abrumadora como irrepetible. Se nos fue un gran profesional. Un obsesivo de la tarea bien hecha. Un alquimista del detalle. Un trabajador compulsivo que entregó hasta su último latido por los clientes para los que vivía. Un emprendedor nato, al que ya herido de muerte uno escuchaba hablar de los nuevos proyectos a encarar y de los nuevos desafíos a vencer. Se nos fue un gran tipo. Una de esas personas que siempre estaba del otro lado cuando uno lo necesitaba. De las que ponía el oído, la mente y el corazón cuando alguien le planteaba un problema o le solicitaba un consejo. Un hombre en toda la dimensión de la palabra. Se nos fue Daniel Bosch. Y con él se ha extinguido una raza de uno. Hoy nos abruma el dolor. Pero siempre habrá que agradecer el privilegio de haber podido transitar parte del camino junto a un ser humano tan simple como extraordinario".