29 de marzo de 2008

UN CUENTO CON DANIEL

Bar ¨Garota de Ipanema¨ Para el Flaco Bosch, siempre ¨¿En qué lugar están las leyendas? ¿Con qué sueñan las estrellas del MTV latino? Daniel Bosch Suárez 1969, Instituto Alfredo Vászquez Acevedo. Los caracoles avanzan, caminando hacia atrás. Manuel Scorza me invitó a su casa, antes de ir a clases. Era una casona de Pocitos viejo, en la que había una atmósfera hospitalaria y amigable, impuesta en primer lugar por sus padres, dos personas amables, refinadas y cultas, que te hacían sentir un igual aunque provinieras del hogar más humilde. Aunque los Scorza no hacían nunca preguntas incómodas, cada vez que los visitaba me sentía intimidado. Tal vez fuera por mi ropa desaliñada, mis zapatos tristes, mi falta de roce y mis modales toscos. Manuel tenía dos hermanas mayores, una de ellas una rubia espectacular, cuatro o cinco años mayor que nosotros, que cada vez que me hablaba me hacía tartamudear y bajar la cabeza como atraído por una perversa ley de gravedad. Ese día, con amable familiaridad, Marta nos condujo a la cocina, un recinto amplio y luminoso que oficiaba como punto de reunión de los jóvenes de la casa y como comedor diario. Nos invitó con un sandwiche y un vaso de jugo. Bromeó sobre el hecho de que no podía invitar con cerveza a menores de edad, aunque me faltaban unos meses para cumplir 18 y Manuel andaba cerca. ¨Y mucho menos ¨, dijo riendo, a dos tipos que se van a clase de literatura¨. Después puso un disco en el combinado, un tocadiscos con radio, un lujoso mueble ubicado en la biblioteca de la casa. Desde allí se escuchaba una voz femenina cantando: Olha que coisa mais linda /mais cheia de graça /é ela menina /que vem e que passa /num doce balanço,/ caminho do mar Marta me preguntó al rato si me gustaba la música y le dije que me gustaban Los Beatles. Para disimular mi nerviosismo, fui hacia el tocadiscos y examiné la tapa del disco como si fuera un conocedor. Era un disco de Astrud Gilberto, Joao Gilberto y Stan Getz. La canción era ¨Garota de Ipanema¨y aunque no me resultaba difícil entender la letra en portugués, desconocía quiénes eran sus autores. Salimos para el IAVA a la clase de literatura con la Profesora Idea Vilariño, y luego subimos con Manuel al salón de actos en el que se desarrollaba una asamblea informativa sobre uno de los conflictos obreros que proliferaban esos días, la famosa escalada de caos y desorden¨ de la que tanto hablaba el gobierno para justificar su política del garrote y de Medidas Prontas de Seguridad. Allí estaba Rosario Barredo con sus jeans, sus trenzas y su aire de mayo francés, destacándose entre los compañeros que estaban en el escenario del salón de actos. Daniel Scazzo llevaba la voz cantante: ¨El año pasado el movimiento estudiantil sacudió al mundo de norte a sur y selló con sangre su alianza con el movimiento obrero. Ahora estamos redoblando nuestra solidaridad con los trabajadores, sabiendo que a la vanguardia están las armas clandestinas del pueblo. Por eso, digo, tenemos que desarrollar medidas en apoyo a los compañeros de Frigonal¨. Desde donde estaban ubicados mis compañeros de agrupación salían murmullos y voces de desaprobación. En el otro sector de la asamblea, Rosarito Barredo se reía irónica, otros gritaban amenazantes contra el reformismo. De la asamblea pasamos a manifestaciones relámpago que se desarrollarían en distintos puntos. La primera fue a la la salida del turno, casi a domicilio, ya que se hizo en 18 y Eduardo Acevedo y una vez más los vidrios de Canal 4, ubicado entonces en esa esquina, sintieron la furia de los compañeros más combativos. Hubo quema de cubiertas y un cruce de consignas. Cuando arrojaron los primeros gases, nos dispersamos hacia el segundo punto de concentración. La segunda medida se realizó en Sierra y Miguelete, con participación de otros centros de secundaria y de la universidad, la idea era salir desde ese punto y llegar tan lejos como se pudiera en dirección del Palacio Legislativo. Había mucha más gente que en la primera, muchas caras nuevas, mis compañeros de agrupación ya no estaban. Así que finalmente me encontré solo, en medio de una multitud de desconocidos que vociferaban. Un muchacho de gabán azul, pasó corriendo y me gritó: ¨Hay que dispersarse, compañero….vamos a Química¨. Corrí detrás de él por calles poco frecuentadas por mí y acabamos bordeando el Palacio Legislativo. Al llegar al jardín de la facultad de Química nos sentamos en las escalinatas, mientras ambos buscábamos alguna cara conocida. Lo observé mejor, el flaco tenía un aspecto frágil y vulnerable, del bolsillo del gabán se asomaba un libro de Noam Chomsky, por entonces un autor desconocido para mí. Treinta años después, ese mismo flaco me regalaría un libro de Chomsky en mi cumpleaños número cincuenta. El flaco limpió prolijamente sus lentes y se secó los ojos que habían sufrido los efectos de los gases, Sentado a mi lado, lo oí decir, enojadísimo y entre dientes, algo sobre el aventurerismo. De pronto, empezó a buscar, con nerviosa desesperación, en sus bolsillos. ¨Qué horror¨, dijo apenado, ¨en la corrida perdí los cigarrillos.¨ Saqué entonces un cigarrio rubio de un paquete de importados, que compraba a un bagayero del bar donde con mi tío Pirulo vendíamos diarios y que yo había empezado a fumar regularmente. Le ofrecí uno, que aceptó inmediatamente con un gesto de evidente alivio. Extendiéndome la mano, me dijo: ¨Soy Daniel Bosch. … del Liceo Colón¨. Hotel Cesar Park, Río de Janeiro, 1995. ¿Cuál es la palabra más dicha por los niños, en todos los idiomas, después de mamá, pichí, caca? George Geldorf nos da la bienvenida al meeting de la división Río de la Plata. Es la primera vez en mi vida que estoy en un hotel cinco estrellas, en el área más exclusiva de Ipanema. No estamos solos en nuestro trabajo para la mayor marca de la tierra, nos dice George, una sutil mezcla de carioca y americano. En salón del hotel hay directores de cuentas - el cliente en la agencia y la agencia en el cliente- directores creativos de Brasil, Argentina, Paraguay, Chile, Perú y Uruguay, cuyos representantes somos Daniel Bosch y por mí. ¨Esta noche, continúa George, ¨vamos a disfrutar de la recepciòn y en las jornadas que vienen vamos a trabajar duro, intercambiando experiencias, generando nuevas estrategias, planes e ideas para la compañía en la región. Dicho esto se afloja la corbata y empieza a tocar Georgia in my mind, que unos compases desués se convierte en Garota de ipanema, una de las melodías más populares del Siglo XX, después de Yesterday de los Beatles. Mira que chica más linda, más llena de gracia /es esa muchacha, que viene y que pasa/con su balanceo, camino del mar. En un aparte con el Flaco y con dos compañeros que vienen por Argentina- Jorge Garay y Pablo Escobar- les cuento que la canción que Antonio Carlos Jobim y Vinicius de Moraes no muy lejos de aquí. Ella de cuerpo dorado, del Sol de Ipanema/y su balanceo, es todo un poema/ y nunca me mira siquiera al pasar. Garay dice que la reunión se está volviendo un plomo, que en el salón no se puede ni hablar, que mañana habrá que laburar duro. Tiene ganas de hacer otra cosa, también tiene buen whisky y afirma que son suficientes razones para subir a su habitación después mandarnos mudar a alguna parte. Cuando llegamos Garay abre una botella etiqueta negra que tiene todavía guardada en la bolsa del free shop y pide permiso para darse una ducha rápida. Antes bebe ávidamente un largo trago del pico de la botella como si fuera agua, mientras trata de localizar un canal argentino en el televisor.¨Quiero ver como salió Boca , dice y entra a la ducha. Al salir del baño se pone una camisa de seda verde, el reloj con una gruesa malla de oro y se perfumó abundantemente, luchando con una hebra de cabello ralo en mollera, casi completamente calva, a la que asegura con fijador ¨Me voy a visitar el atorrantal, ¨dice Garay mientras guarda un fajo de billetes y el papel de migraciones en una carterita de mano. Pero deja cuidadosamente el pasaporte en la mesita de luz, hace un guiño cómplice y nos invita que lo acompañemos;.¨Vamos Uruguay, vamos al atorrantal ¨. Pablo , el Flaco y yo le decimos que tenemos decidido ir al bar ´Garota de Ipanema¨. en la Rua Vinicius de Moraes, 49. ¨¿Por qué? , pregunta Garay que le da un último beso a la botella de whisky.¨ Porque ahí Tom Jobim y Vinicius escribieron ¨Garota de Ipanema¨, le contestamos.¨Ah, mirá vos, perderse una noche fenomenal en Rio de Janeiro, para ir a un boliche donde no pasa nada, o lo que pasa ya pasó. Dos pelotudos le escriben una canción a una mina, de seguro una trola, y los señores van a ir a ver dónde fue, y después dicen que el sacado soy yo…. ¨, contesta Garay y salimos todos de la habitación. Él tras una hipotética zona roja . Nosotros, tras de la coordenada donde nació una leyenda. Ipanema 1962, Bar Veloso, donde Helô Pinheiro, una chica de clase alta, inspiró una canción inmorta, mientras su padre conspiraba en un golpe de estado contra Joao Goulart. El Bar ¨Garota de Ipanema¨ en la Rua Vinicius de Moraes, en Ipanema, Río de Janeiro, no es la gran cosa. Allí se puede comer bollitos de bacalao con papas fritas, pizzas y minutas, que suelen ser acompañadas por cerveza o caipirinha de limón. Este boliche, a pocas cuadras de la playa de Ipanema, es de medianas dimensiones. Dispone de una baranda que cerca las mesas instaladas sobre la acera .El mobiliario, aunque restaurado, es el mismo que estaba allí hace más de cuarenta años. Anteriormente llamado ¨Veloso¨, este popular café-bar está ubicado en un cruce dos avenidas importantes por las que transitan los cariocas que bajan a una de las playas más populares de la ciudad maravillosa. Allí nació la canción inspirada por Heloísa Envida Menezes Paes Pinto, también conocida como Helô Pinheiro, que vivía en la calle Montenegro y que pasaba todos los días camino de la playa, atrayendo todas las miradas masculinas, especialmente las de Tom y Vinicius, que según mi mujer ¨debían ser algo pedófilos¨. El poeta diría años más tarde que aquella mujer de atractivas curvas, ¨era un don de la vida en su lindo y melancólico fluir y refluir constante¨. Heló tenía entonces apenas 16 años, era hija de un general duro y una mujer ultraconservadora. Era muy alta, 1.69 de estatura, cabello negro y liso hasta la cintura, ojos de un verde intenso y todo el sol carioca derramado sobre su cuerpo. Treinta años más tarde, el Coronel Dagoberto Rodrigues, que fue director de correos de Río y que respaldara al Presidente Goulart, me diría que sentía antipatía por esa bella mujer que le recordaba a su padre, un gorila devoto de la doctrina de la seguridad nacional. Moça do corpo dourado/do sol de Ipanema/o seu balançado é mais que um poema/ é a coisa mais linda que eu já vi passar¨ Tom y Vinicius bebiendo religiosamente su whisky, escribieron la canción en representación del mundo que volteaba la cabeza detrás de la silueta de Helô. Ipanema 1995, Bar ¨Garota de Ipanema, ¨donde dos pelotudos le escribieron una canción a una mina, de seguro trola¨, como cantaba Garay. El asunto es sencillo, les dije a Pablo y al Flaco Bosch., para sentarnos en las misma mesa y en las mismas sillas que se sentaron Tom y Vinicius tenemos que sentarnos en todas. Entramos al bar y comenzamos a sentarnos, una por una, en todas las sillas y mesas libres. Desde la barra, el encargado comenzó a observarnos entre divertido y molesto. Quería saber qué hacíamos. Le preguntamos si el mobiliario era el mismo que en 1962, y contestó que sí. Entonces le explicamos por qué nos sentábamos un instante en cada mesa y en cada silla. El encargado nos preguntó entonces si éramos argentinos… ¨ No señor, dijo el Flaco Bosch en español y con gravedad borgiana , ¨somos uruguayos, acá el amigo es un gran admirador de la música brasilera, me entiende? Quizás porque entendió que no éramos turistas depredadores o porque Pablo ya había ordenado cerveza y baurús para los tres, el encargado sonrió y nos dejó hacer. El poeta escribiría después: avenida vinicius de moraes los amigos como niños devotos de primera comunión se sentaron una por una en cada mesa planeando como moscas alí lá tal vez ahí o un poco más allá se sentaron tom y vinicius los amigos ocuparon todas las sillas del bar -en representación del mundo- donde aquellos dos fumaron cigarillos y probaron la eternidad de la cerveza. Al volver al hotel, Garay estaba hablando con el personal de seguridad. Estaba desaliñado y nervioso, y en su muñeca le faltaba el reloj de oro. Lo habían asaltado a dos cuadras del Cesár Park y había vuelto casi enseguida.¨Brasileros hijos de mil puta, me pelaron como un pollo¨, dijo cuando nos vió llegar. Punta Carretas, noviembre 2007. Si la finadita de los Blanqué puede aparecerse por la casa, ¿por qué no él? El 15 de noviembre el flaco Bosch falleció ¨de una cruel enfermedad,¨el eufemismo con el que solemos llamar al cáncer. El Tío Carlos organizó un almuerzo funerario con sus amigos en un restaurante de Punta Carretas para despedirnos, a nuestra manera, del flaco. El Tío, con su flema habitual, escondió el dolor que sentía pero organizó un encuentro lleno de risas, historias y los pedazos de vida de ese singular puzzle humano que es el Flaco Bosch. Antes de ir al almuerzo, venía manejando por la rambla desde el centro y decidí detenerme en la casona donde funciona la agencia de publicidad donde vivimos tantas cosas con aquel muchacho del Liceo Colón. La casona tiene su historia. El arquitecto Aldo Fabini, que dirigió la reformas de la misma, me contaba que a finales del siglo XIX una hija de los Blanqué, propietarios de la casa, había muerto el día de su boda en extrañas circunstancias. La desposada, una chica de quince años, había estado jugando a la gallina ciega y a las escondidas con sus amigos, hasta que desapareció. La buscaron en la playa, en el campo, por toda la casa, hasta encontrarla asfixiada en un baúl. El Flaco Bosch sacaba sus conclusiones, ¨la alta burguesía es capaz de tolerar el mayor horror, antes de exponerse al escándalo¨. La enorme casa casi un siglo después, con sus escaleras, algunas de ellas crujientes y sus numerosas habitaciones resultaba un buen escenario para apariciones y sustos nocturnos. El amplio jardín, sin embargo, era un lugar tranquilo y acogedor, en el que muchas veces nos sentamos a hablar de trabajo, de ideas, del arte y de la vida, con el Tío y el Flaco Bosch. Cuando bajé del auto, casi me pareció ver a estos empedernidos fumadores y me pareció sentir los ecos de esas conversaciones. Me senté un rato en el banco del jardín y de pronto vi un cigarrillo consumiéndose en el cenicero de pie. Y escuché su voz, diciéndome: No tuve tiempo de vivir, así que tampoco tengo tiempo de morirme. Es real, estoy con mucha cosa, estoy muy ocupado. Tengo apenas el tiempo de ese cigarrillo para compartir contigo. ¿Cómo era esa canción que escuchábamos en Río?

Ah, por qué estoy tan solo /ah, por qué todo es tan triste /ah, la belleza que existe,/ la belleza que no es sólo mía /y también camina sola. Ah, si ella supiera/que cuando ella pasa/el mundo sonriendo/ se llena de gracia/ y parece más lindo/gracias al amor.

22 de febrero de 2008

Exposición de Arte en el Marco del Desachate 2008

Se seleccionaron 20 artistas que trabajan en el rubro de la publicidad entre ellos Martin Olivera Creativo de McCann Erickson ....
Adjunto el trabajo de Martin
La exposición se inaugura la semana previa al desachate y estará abierta al público durante todo el mes de abril, en el Museo Nacional de Artes Visuales.
La muestra trata sobre las tensiones y los puntos de contacto entre arte y publicidad, donde cada artista deberá presentar una pieza al respecto.En la nómina de seleccionados aparecen:Hogue, Land (J. Cirioni- S. Velazco), Alejandro Sequeira, Pablo Uribe, Mauro Ferraro (IN), Nicolás Branca (I+D), Fabián Barros, Diego Lev(Notable) y otros tantos más.Y como curadores de la muestra están Santiago Tavella y Jaqueline Lacasa (Directora del MNAV).
Dice Martin Olivera:
Nunca pensé en acompañar de esta manera a la figura legendaria de Daniel.
Ese afiche significó simplemente un agradecimiento que necesité perpetuar hacia él.
Hoy la vida lo transforma en otra... bienvenido entonces!
Viva Boschl!

25 de diciembre de 2007

2007 - 2008

Se va el 2007 y no estas ..Esta vez no nos acompañaste
Te tenemos presente...

22 de diciembre de 2007

ESCRIBIMOS CONTRA LA MUERTE.

La muerte es poca cosa.
Por eso, Elsa, Javier, sostenemos este blog, casi tan frágil, tan vulnerable como Daniel Antonio Bosch Suárez, director de cuentas, vicepresidente, director de operaciones, fantasma entrañable de Mc Cann Erickson Uruguay por casi 32 años.
El 15 de noviembre el Bosch se hizo una leyenda, aunque ya era legendario en plena vida física, pasando por encima del dolor y del cáncer.
¿Cómo hizo aquel cuerpo esmirriado, cómo hicieron aquellos huesitos suyos, tan poca cosa, para vencer al embate de un dolor feroz y devorador?
Quienes lo queremos tanto, cuidando cada uno el pedacito de cristal Bosch, que él nos dejó a cuidar en lo que nos quede de vida, sentimos que debemos mantener este espacio para recomponer el puzzle luminoso.
Daniel se lo merece.

6 de diciembre de 2007

LOS MOLINOS INCLINAN SUS ASPAS REVERENTES

AL ULTIMO QUIJOTE LA VIDA LE ARRANCA SU LANZA No hay dolor fraterno mas fuerte, que el saber que un hermano tiene que abandonar la pelea antes del último round. No me lo puedo imaginar, sin su eterna armadura. ¿Quién está con él en esta hora?, si siempre sobrellevó su lucha solo, siendo Quijote y Sancho al mismo tiempo, contra todo y contra todos, siempre solo, estando al lado de todos los que le necesitaron, sin pedir nada a cambio y siempre, siempre solo. Su entrega a su causa le privó de la vida, de esa tal como todos mal o bien conocemos, su Mamá y su trabajo, mejor dicho Coca- Cola, fueron sus adicciones más puras, a ellas resignó su propio vivir, lo hizo por y para ellas, a pesar de sus enormes inquietudes culturales, políticas y espirituales, desde sus chamanes andinos, a lo mas under de nuestra cultura, y a su firmeza ideológica, las que iba acumulando en un costadito de su alma, para algún día poder dedicarle aunque más nos sea unos minutos.
Era un placer escucharlo hablar sobre este mundo, que él veía desde la ventana del suyo, sensato, sensible, informado, sapiente, inteligente, pero eso era efímero, en cuentagotas, en una distracción, porque enseguida volvía a su responsabilidad, la que él entendía no merecía que le robara esos, para los privilegiados escuchas, sublimes instantes. No creo que haya mucha gente que lo conociera en toda su dimensión, y los que nos adjudicamos ese honor de ser sus amigos, creo que tampoco supimos demasiado de él, pues siempre tuve la sensación que cada vez que abría su alma y me mostraba cosas nuevas suyas, seguía guardando allí dentro muchísimas más. Su esmirriada figura y su contumaz tozudez en la discusión de lo que él creía su verdad, lo hicieron injusto blanco de vilipendios y bromas, las que sobrellevó con hidalguía inaudita, sin jamás reaccionar contra su agresor de turno. Muchísimas veces, mas de las imaginables, recibió y bancó en silencio reproches y acusaciones sobre cosas en las que el no tenía la culpa y jamás le sacó el cuerpo, sino que las asumió como propias, salvándole el pellejo a alguno que tal vez se lo merecía, pero que en la mayoría de los casos no. Bueno, humano, fraterno, solidario, amigo, justo y quizás mil cosas mas, no alcanzarían para definirlo totalmente.
A mí me gustaría resumirlo en HERMANO. Entre tanta tristeza y frustración, rescato que este fin de año, en la reunión que hacemos con todos y cada uno los que convivimos en Premium, junto con sus familias, se me ocurrió invitarlo, nostalgia?, no lo sé, Daniel hace 20 años tuvo un gesto maravilloso conmigo, de hidalguía, desprendimiento, en suma de Daniel, que si bien yo no hice uso de la generosa oportunidad, que supo brindarme, igualmente cambió mi vida para siempre y como le estoy y estaré eternamente agradecido, tuve ganas de homenajearlo con todos los Premiums; habíamos alquilado las instalaciones de un club por todo un día y allí la horda usufructuó todo lo que tenía a su alcance, y él con un diario debajo del brazo, se acercaba de tanto en tanto a mirar alguna de aquellas actividades por un rato, disfrutaba y se volvía a sentar a la sombra a mirar el mar y leer. Cada vez que estuvimos juntos y no fueron pocas, me decía “Gracias Berna, por este momento que me permitiste vivir con este grupo increíble de Premium y su familia”. A la hora del almuerzo y en las acostumbradas palabras de balance y augurios que son dables decir, le expliqué a mi gente por qué me había tomado el “atrevimiento” de haber invitado a alguien que no fuera de Premium a esa, su reunión y los aplausos espontáneos con que fue refrendada mi explicación, lo conmovieron intensamente y yo me senti feliz, porque quería poder hacerle llegar todo el afecto, agradecimiento y admiración que le profesaba y la manera elegida le llegó profundamente. Una vez repuesto, les habló con un sentida emoción, reconociéndoles Por lo que eran profesionalmente y por lo humano que le trasmitían en Cada oportunidad de las cientos en que había trabajado circunstancial.-
Mente con ellos, y que refrendaban con este recibimiento en su intimidad, el grupo quedó impactado, con ese otro Daniel, que ahí apenas iban a poder empezar a conocer.
Al promediar la tarde, cuando las actividades arreciaban, pidió un choricito picado mas, se lo comió en silencio con su entrañable Coca- Cola Regular, como le gustaba decir, y su eterno pucho entre los dedos, dobló el diario, se lo puso abajo del brazo, me dio un abrazo enorme, me dijo “Gracias de nuevo por esto Berna” y en silencio se fue, seguramente a ver a su madre. Gracias flaco por compartir conmigo el sentimiento que nuestras batallas eran contra los mismos molinos y por sobre todo por ser siempre autenticamente vos mismo. Bernabé Setiembre 2007

4 de diciembre de 2007

COMPARTIMOS LA MESA CON EL BOSCH

Hoy, día mundial de la publicidad, compartimos la mesa con Daniel Bosch, convocados por Carlos Ricagni. Cada uno trajo su ¨pedacito¨de Daniel, como dice Civano, y él se sentó en la mesa con nosotros. Estaban Daniel Imbriaco, Carlos Cotelo, Bernabé Civano, Pablo Escobar, Coco Píriz, el Tío Ricagni, Macunaíma, Alvaro un muchacho que trabajó en Coca, y Raúl Pochintesta.

Hubo anécdotas, cuentos y nos cagamos de la risa.
El Bosch no se levantó de la mesa, ni para fumar.

27 de noviembre de 2007

EL BOSCH ME TIENE EN LA MAQUINA

Como siempre El Bosch se mete en mi vida, como perico por su casa. Entra sin llamar, pero disculpándose: ¨Disculpame, mi viejo, sé que a esta hora estarás descansando, pero bueno necesito hablar contigo. No quiero molestarte en tu casa, pero resulta que dicen que me agarré y me morí, pero yo digo que no es cierto.¿ Cómo me voy a morir? No tuve tiempo de vivir, así que menos tengo tiempo de morirme. Es real, aunque los médicos de Casa de Galicia hayan dado por liquidado el asunto, te digo que es real: no puedo morirme. Aunque a veces esté cansado, con ganas de perderme entre la gente, de cremar mis pobres huesos y dejarme llevar por el viento de La Pedrera¨. Ayy, ya sé que no podés morirte, bo Bosch, rompebolas, tenaza, obsesivo, tu batallador de primera línea, extraño pájaro con forma humana. ¿ Qué te vas a morir? Ni en joda, que hay mucho por hacer, no hay tiempo, ni siquiera para tomar un café, para hablar de Lao Tsé y de un materialismo dialéctico, menos parroquial. No hay tiempo. No hay tiempo. Ni siquiera para morirse en paz. No hay tiempo. ¨Es real¨, dice el Flaco Bosch y me deja esta mochila de su blog. Así sea, una vez me has ganado con tu insistencia.

26 de noviembre de 2007

20 de noviembre de 2007

Diario El Pais

Daniel Bosch Álvaro J. Amoretti | Montevideo |"Se nos fue Daniel Bosch. Y con él se llevó una forma de ser, de sentir y de vivir el trabajo y las responsabilidades tan abrumadora como irrepetible. Se nos fue un gran profesional. Un obsesivo de la tarea bien hecha. Un alquimista del detalle. Un trabajador compulsivo que entregó hasta su último latido por los clientes para los que vivía. Un emprendedor nato, al que ya herido de muerte uno escuchaba hablar de los nuevos proyectos a encarar y de los nuevos desafíos a vencer. Se nos fue un gran tipo. Una de esas personas que siempre estaba del otro lado cuando uno lo necesitaba. De las que ponía el oído, la mente y el corazón cuando alguien le planteaba un problema o le solicitaba un consejo. Un hombre en toda la dimensión de la palabra. Se nos fue Daniel Bosch. Y con él se ha extinguido una raza de uno. Hoy nos abruma el dolor. Pero siempre habrá que agradecer el privilegio de haber podido transitar parte del camino junto a un ser humano tan simple como extraordinario".

18 de noviembre de 2007

A VECES LAS PALABRAS NO SABEN LO QUE PASA

Carveriana a Daniel Bosch Suárez hay miserias humanas que pasan por el ojo de una aguja mínimos flecos filamentos míseros de las luces que se apagan en medio de las luces “de todo lo que brilla en la ciudad” detrás de las pisadas de los ángeles hay un dolor monótono y tedioso sentado en la mesa de un bar donde las moscas se embriagan en la gota de vino y el silencio es un cráneo desnudo donde ni el cuervo canta qué demonios podría arder en el subsuelo de todos los subsuelos en el desagüe de todas las alcantarillas donde la muerte que se muere con las manos cruzadas se acomoda en un sillón aterrizado como un viejo aeroplano carver y su lente pasan a través del ojo de la aguja clavada en las carnes del mundo.